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Suelo ser consumidora habitual de Medicina China y otras terapias, porque me gusta cuidarme, porque creo firmemente en mi profesión (veo sus resultados cada día), y porque la coherencia es uno de mis principios.

Cada vez que recibo una sesión como usuaria y siento sus beneficios en mi, me ayuda a recordar lo potente que es la Medicina China, y lo beneficiosa que también es para mis usuarias. A veces en el ritmo del día a día puedes perder perspectiva, el parar y dejar que mis terapeutas me atiendan me ayuda a sentirme mejor y a recuperar la perspectiva.

Pero, el último año ha sido bastante duro a nivel laboral, más que los anteriores y con el estrés del día a día, dejé de lado mis sesiones, y sólo me hacía sesiones de emergencia, no tratamiento continuado, cuando precisamente por ser una época especialmente estresante debería haber hecho mis sesiones.

Este verano, mi primer día de vacaciones cogí un súper resfriado, a veces puedo ser muy típica, sí. Ya los últimos días mi sistema empezaba a aflojar preparando esas tres semanas de vacaciones que me permití, e iba resfriadilla, pero el primer día de vacaciones empezó EL RESFRIADO, que dio paso a una sinusitis, bronquitis y otitis, vamos, moco por todos sitios. Y como estaba de vacaciones lo fui dejando, cabezona de mi, algunos síntomas fueron suavizándose pero sobre todo la sinusitis estaba agarrada a mi como fiel compañera de viaje.

Hasta que un día le digo a mi compañera y terapeuta Dardané: ‘al final tendré que ir al médico y tomar antibióticos’. Y me dice ella: ‘¿qué tal si primera te haces algunas sesiones de acupuntura?’…..ups! que fallo!!! Se me quedó cara de tonta! Con la de sinusitis que he tratado en mi vida!! Y por supuesto le dije que tenía razón y nos pusimos manos a la obra. Hicimos 3 sesiones en tres días y…voilá! Adiós sinusitis. Como mola la acupuntura!

Qué alivio! Me encontraba realmente mal. Tomar antibióticos hubiera alargado el ciclo de encontrarme mal, no estoy acostumbrada a ellos y me destrozan el sistema digestivo, o me provocan cándidas, o las dos cosas. Y lo más importante, me ha devuelto la perspectiva, y me ha recordado la potencia de la acupuntura. Ya sabéis:

‘Dime algo y lo olvidaré, enséñame algo y lo recordaré, hazme participe de algo y lo aprenderé.’ Confucio